Mostrando las entradas con la etiqueta Hombre y mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Hombre y mujer. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de febrero de 2013

Únicamente se puede amar lo imperfecto


Por Bert Hellinger
Tomado de Lograr el amor en la pareja, El trabajo terapéutico de Bert
Hellinger con parejas, Johannes Neuhauser (editor), Editorial herder


ÚNICAMENTE SE PUEDE AMAR LO IMPERFECTO
Lo perfecto no ejerce ningún atractivo sobre nosotros. Descansa en sí mismo, lejos de la vida normal. Únicamente podemos amar lo imperfecto. Sólo de lo imperfecto nace un impulso de crecimiento, no de lo perfecto.


El hombre y la mujer se necesitan
El hombre toma a una mujer porque nota que como hombre le falta la mujer, y la mujer toma a un hombre porque nota que como mujer le falta el hombre. A cada uno de ellos le falta aquello que el otro tiene, y cada uno puede dar lo que el otro necesita. Por tanto, para que una relación de pareja se logre, el hombre tiene que ser hombre y seguir siéndolo, y la mujer tiene que ser mujer y seguir siéndolo.

sábado, 17 de noviembre de 2012

El abrazo



Por Bert Hellinger

Hace poco reflexioné acerca de lo que sucede en un abrazo. Hombre y mujer están en una referencia mutua. Entonces aquí está ubicado el hombre y frente a él la mujer. El hombre extiende ampliamente los brazos y mira invitándola a la mujer. Frente a él se encuentra la mujer. Ella también abre los brazos y mira invitadoramente, con amor al hombre. Ellos se acercan  mutuamente y se abrazan en forma entrañable.
¿Cómo aguantan el abrazo? Sólo un corto tiempo. El abrazo es demasiado poco. La relación entre hombre y mujer, si absorbe todo como en un abrazo, es demasiado poco. Para la vida es demasiado poco. Por lo mismo se separan después de un abrazo, tienen que soltarse. Nadie lo aguanta a la larga.

viernes, 19 de octubre de 2012

El destino

Por Bert Hellinger

No existe ningún destino malo. Sólo existen los destinos. No existe el destino malo, pero tampoco el bueno. En realidad tampoco sabemos qué es bueno y qué es malo. El destino nos atrapa. La palabra destino es algo completamente indefinido. El concepto de destino o la imagen de destino no encajan de ninguna manera.

Es ante ese espíritu –o  algo espiritual, algo grande- que está actuando por detrás, que todo tiene el mismo valor, nada se pierde y nadie es mejor o peor o más feliz o más infeliz. Hace poco leí una poesía de Rilke. Me conmovió profundamente. Se trata de una poesía sobre la muerte. Rilke piensa que la muerte está todo el tiempo presente en nosotros. Ella vive en nosotros. Ella es una parte de la vida. Pero cuando Rilke aquí habla de la muerte también habla de dios, más allá de lo que esto en detalle pueda significar. Yo ya me referí a esa poesía en un libro, en este nuevo contexto podemos leerla una segunda vez.


El matrimonio

Por Bert Hellinger

El matrimonio une a un hombre y una mujer en una convivencia que los mantendrá unidos por toda la vida y que continuará en sus hijos. Une también a las familias de las cuales ellos provienen, aun cuando ellas hubiesen estado antes enemistadas o incluso se hubieran hecho la guerra.

En tiempos pasados, con frecuencia, las familias ricas que anteriormente habían luchado entre sí por el poder se unían a través de un matrimonio real. Casarse en lugar de hacer la guerra era el lema, por ejemplo este fue el caso de los Habsburgo. El reinado de paz de Alejandro el grande y su continuación en el imperio romano fueron posibles porque él ordenó a sus guerreros hermanarse en matrimonio con sus vencidos.

Conexiones energéticas, experimentadas por los receptores de trasplantes

A fin de ilustrar la naturaleza de las conexiones energéticas, experimentadas por los receptores de trasplantes, Pearsall describe algunas d...